Luz Merino Acosta

Hoy nos convoca una importante celebración que aúna a los profesionales que como educadores  se han formado académicamente para realizar esta específica ocupación. Mas en este sistema que es la Facultad de Artes y Letras junto a los profesores hay personas con otros estudios no siempre académicos que son también profesionales    porque lo que hacen lo hacen bien, se involucran con los profesores en las acciones docentes con otro nivel de gestión y suman esfuerzos, comparten valores, tienen responsabilidades  y son parte integrante de la institución, ellos también están aquí para recibir los honores de permanencia, y la facultad les agradece su trabajo a este personal  técnico  administrativo.

Se dice que cuando un trabajador lleva años en una entidad es porque tiene sentido de pertenencia, lo que le da la conciencia de formar parte de un grupo  que los lleva a defender cuestiones tales como la cultura, la literatura o el arte.

Esto resulta esencial para la construcción de la identidad y la subjetividad de una persona, pues en ese colectivo se pueden compartir un sinfín de sucesos. Esa pertenencia tiene niveles, todos se sienten parte de esa macro entidad que es la Universidad, con  respeto y  orgullo, la Facultad el espacio de mayor apego y el Departamento como la unidad más personal.

De modo que pertenencia  se puede definir como un conjunto de sentimientos, percepciones, deseos, necesidades afectivas.

Los trabajadores se identifican con los valores y objetivos de la institución de manera que están dispuesto a defenderlos, ante cualquier circunstancia. Con ello se diagrama la identificación con el grupo y el compartir algunas características, un sentido de pertenencia que recorre nuestra identidad Universidad / Facultad, Facultad /Universidad.

Un indicador del colectivo es que en este se adquieren referencias y modelos que repercuten en las características personales del individuo. Para algunos pertenecer a la Escuela de letras los marcó, resultó la escuela de la Escuela donde profesores y estudiantes se interconectaron de manera peculiar y así se fue conformando entre risas y angustias una identidad que es el primer rasgo de la pertenencia. Hoy día a 60 años algunos declaran, cuando se les pregunta de dónde eres graduado responden Yo, de la Escuela de letras.

Porque el sentido de pertenencia construye confianza, celebra logros, se consolidan relaciones de colaboración, se crean espacios de comunicación, para algunos en una época el banco de la Escuela era el mejor canal de comunicación,  que hoy sobrevive pero en condiciones diferentes porque los tiempos cambian y las relaciones de pertenencia también de modifican.

En la educación, el sentido de pertenencia se entiende por  la adhesión  a normas, valores, símbolos, fines, procedimientos y prácticas de la institución universitaria a la que se pertenece. Mas un colectivo humano con un fuerte sentido de pertenencia también puede influir en cambios y ser creativo frente a determinadas normativas, con unos valores, un acumulado de conocimientos, un sentido de diálogo y un discurso convincente. Por ello la metodología docente educativa,  ese fenómeno que recorrió la Universidad y el país de manera ortodoxa, no se aplicó en la Facultad de manera estricta, se declaró que aquí sería un espacio experimental.  Recuerdo aquel discurso de un profesor de Filología quien enfatizaba a partir de Heráclito,  que un hombre no se bañaba dos veces en el mismo río, por lo cual un plan de clase no podía ser el mismo para todas las clases, que  el profesor no era un repetidor, tenía que convertir la clase en algo vivo y se podía valer  de múltiples  posibilidades para realizarlo.

A una excelsa profesora uno de los defensores de la metodología le preguntó Dra. ¿cómo Ud. motiva sus clases? a lo que la afamada  docente respondió, el que no se sienta motivado por Cervantes o Unamuno que se retire de la carrera.

Al colectivo de Filología, bien dinámico en estas cuestiones de transgredir la norma, se le unió el regreso del Dpto. de Historia del Arte y ya   de conjunto ahora Facultad, ofrecieron nuevas respuestas y soluciones innovadoras  frente  a la imposición y severidad  de las  normativas.

El colectivo que hoy conforma la facultad a través de los diferentes Departamento ha agregado valor al trabajo, ofrece sus experiencias  eso que se adquiere con los años,  con el tiempo, ha entregado sabiduría y forma parte de la historia  de la institución, momento en el cual podemos recordar.  a los que nos precedieron en este proceso quienes sentaron las bases   de esta historia que hoy la vemos en tiempo presente, detrás de todos nosotros están Vicentina Antuña, Rosario Novoa, Mirta Aguirre, Adelaida de Juan entre otros , quienes entregaron sus vidas a esta  entidad, a su país y a la cultura  nacional

Un aspecto que los estudiosos reiteran es el referido a que los trabajadores en las instituciones y en sus compañeros encuentran una familia,  lo denominan segunda casa.

Todos sabemos lo que se una familia, pero las referencias se inscriben en el gusto y el agrado de esta otra familia. ¿Algunos de Uds. pensarán, familia? Se pasaban  malos ratos, momentos de angustia, cierto, pero siempre recuerdo a la Dra. Pogolotti   a quien  se identificaba  como la sabia, todo se le consultaba, era una especie de oráculo de Delfos criollo, quien a propósito  del tema expresó que éramos una familia y como en toda familia  había desencuentros., desacuerdos, pues siempre hay personas más afines con unos que con otros.

Mirtha Aguirre por su parte afirmaba  que era cierto que había discrepancias entre los compañeros, incluso incomprensiones pero si algo ocurría todos se unían y si el fenómeno era externo entonces se cerraban filas y  muchas asperezas, se debilitaban.

Si pensamos un poco recordaremos que hemos tenido que unirnos como familia en más de una ocasión.  Cuando el Dpto. de arte fue deslizado, desplazado, desterritorializado a otros predios el sentido de pertenencia y de familia se mantuvo durante los 5 años de exilio.

Y qué decir del periodo especial igualmente el binomio antes citado permitió reajustar, instaurar, reinventar, en aquellas nuevas y difíciles circunstancias. Por eso un día alguien dijo estoy más tiempo aquí en la Facultad, con Uds. que en mi casa con mis hijos y la especialista en el Quijote empezó a sacar cuentas en horas y demostró que compartíamos entre nosotros una parte importante de nuestras vidas. Vimos nacer, crecer los hijos, nos  ayudamos, en fin una familia.

 Las circunstancias se han modificado y esa vida ahora se mantiene de otra manera a través de las nuevas tecnologías, pero con el mismo sentido de pertenencia.

La enseñanza se dice que es una práctica dinámica y polifacética que exige muy a menudo hacer malabares, simultánea  y flexible con múltiples tareas y objetivos. Los años de entrega a la docencia y otras acciones han sido y aún son un compromiso de sus vidas. Por ello cuando  comenzó la pandemia a los profesores se les avisó pasar a la enseñanza a distancia, en  nuestras particulares circunstancias, Para algunos con poca o ninguna experiencia. Hubo que inventar lecciones de un programa ya programado, aprender nuevas ideas y así nativos y emigrantes digitales se empeñaron en una labor diferente, transformadora que tuvo y ha tenido tropiezos, pues siempre ante lo desconocido se duda, se medita y hay que ir ajustándolo. Pero se abrían otros senderos  otras maneras de estar en colectivo de comunicarse a través de Wassap y surgieron los grupos en la red electrónica, nuevos modos de pertenencia y familiares, ya que a través de estos espacios lo mismo se proporciona una orientación de trabajo, se lee una tesis, que se felicita por un cumpleaños, que se colocan las fotos de. los nietos. Tiempos otros, pero sobre esa plataforma humana que se denomina pertenencia y familia.

 Por ello los simboles que se les entregarán hoy son una muestra de agradecimiento a los servicios prestados durante 30 y más años, la Facultad  reconoce la eficiencia en  las tareas, los aportes, el tiempo prestado, y se enorgullece de tener personas creativas, dedicadas y eficientes como Uds.

 La congratulación es un acto para  honrar la labor brindada, la  valentía y  por qué no la lealtad,  no importan los años siempre se puede aprender, enseñar, crecer como Uds. lo han hecho y seguramente  lo seguirán haciendo porque esta labor que han asumido les da  vida,   al final lo que importa no son los años de la vida sino la vida  de los años.

 Muchas felicidades

 Gracias